12.- Huelga de metro
Qué cansada estoy y aun son las ocho de la mañana. Y voy tarde, como siempre... Pero hoy tengo una escusa perfecta: ¡Hay huelga de metro! He descubierto que a nadie le gusta la escusa tipo "es que el niño no había preparado la mochila" , o "no tenia secos los polos y se me hizo tarde", o "me quede hablando con otra mama en la perta del cole ". Estas disculpas no les gusta a nadie y te ponen mala cara. Hay que dar siempre un razonamiento nada maternal, más como diría yo... de currante que padece las dificultades de la ciudad. Por eso lo de la huelga me viene hoy como anillo al dedo. Ese es el lado bueno de la huelga, el malo es todo lo demás. Me he tirado esperando en el andén, cargada con mi bolso, mi tartera y el portátil, veinte minutitos. Tenia un dolor de espalda y más cansancio para el cuerpo...Yo veía como esto se iba llenando cada vez más, y pensaba, "jo, no cabemos todos". Seguro que soy la tonta de turno que se queda fuer...