17.-Una hora para mi misma: ¡Zumba!
Ummmm, es sábado y no quiero despertarme... - ¡Mama!, ¡mama!, ¡es de día! ¿Abro la persiana? -NOOOOO! -¡Mama!, despierta, ¡Mamaaaaaaaa! - Ayyyy, dejarme dormir, porfa...- Les suplico con voz quejambrosa. -Mama, venga, venga, venga, ¡despierta! ¡Vamos a jugar! No quiero abrir los ojos, me duele todo, y qué mal me siento... -¡Dejarme en paz! - Y me tapo la cabeza con la almohada. Pero estos dos bichos no paran de saltar, pegarse, jugar y gritar sobre mi cama, y por supuesto encima de mí cuerpo... -¡Irosssssssssss!, ¡quiero dormir! Necesito dormir, porfaaaaaa...- les digo ya lloriqueando -¡Venga mama!, ¡Arriba!, ¡Arriba! -¡Vale! Me levanto echando humo por las orejas. Pero ¡¡Ay!!, ¡Mi espalda! Joooo, ¿Qué me pasa? me duele muchísimo el cuello, los brazos, los gemelos, algo por la tripa, un músculo que no conocía.... Ahhhhh, ¿Pero qué..? Ayyyy, ya caigo… ¡¡son agujetas!! Pues si haber encontrado una hora para mí los viernes me va a sentar así de mal el sábado, ...