31.-Tengo un frio horrible
Tengo un frio horrible, los pies congelados, no siento la barbilla, el viento de Enero me atraviesa el abrigo y llega hasta mis pobres huesos que se encogen en un intento de protegerse, pero sobre todo tengo frio en el corazón. Estoy en el entierro del padre de un amigo, en realidad ni le conocía, pero me es tan fácil conectar con mi amigo, sentir en mi propio ser su tristeza, pensar que ese que está ahí tan quieto podría ser mi propio padre... En realidad me resisto y lucho para que no se me cuele ni una chispa de este pensamiento en la mente, intento eliminarlo con todas mis fuerzas, porque no puedo con ello. ¡Que duro perder a alguno de tus seres queridos! A alguno de los que te acompañan y te moldean tal y como eres… Me siento tan triste, tan pequeñita, tan insignificante ahí en el viento de Enero, entre toda esa gente que tienen el alma como yo; asustada por la muerte. En este momento interiorizo perfectamente esa frase de “no somos nadie”...