Odio el cambio de hora
Que mal llevo lo del cambio de hora, sea el de primavera o el de otoño, siempre me sienta fatal. Uno porque nos quedamos sin luz, y otro porque hay demasiada, siempre lo llevo fatal. Encima este que coincide con el final de semana santa, es realmente horroroso, además de volver depre a trabajar hay que madrugar más; así llevo yo esta semana, totalmente atravesada. Agradecería infinitamente que alguna alma generosa me explicará con datos reales y claros los ahorros energéticos del cambio de hora; Vamos, que me digan en euritos cuanto ahorro cada uno de los días que me levanto cabreada. Así al menos, aunque estaría jorobada de todos modos, estaría convencida de que hago algo bueno y colaboro con este mundo donde me ha tocado vivir de excesos energéticos. Justo antes del cambio de hora, me fui de semana santa, cerré los ojos y huy despavorida de los problemas. Me fui a la playa para olvidarme de todo, para rellenar mi cabeza de mis niños, mi marido, mi otra vida, la de la f...