21.- Cerrando puertas
Viernes de puente, pero yo he currado. Irse a trabajar dejando a todos durmiendo por un lado joroba un poco, por lo del madrugón mientras los demás duermen a pierna suelta, pero por otro libera bastante. Dejo a los niños con el papi que tendrá que inventar algo para entretenerles mientras fuera hace un tiempo de perros. Tendrá que prepararles el desayuno, lidiar con ellos para que hagan sus camas, se laven los dientes, se vistan, terminen sus déberes y no se enganchen con la tele o las maquinitas. Luego tendrá que hacer la comida, poner la mesa, recoger… Y mientras tanto yo estaré en la oficina, tan tranquila porque mis jefes se habrán ido de puente y encima seguro que los cuatro gatos que estamos nos daremos un buen homenaje para consolarnos tomando un estupendo desayuno de café y tostadas de tomate con jamón en Quevedo. ¡Hoy es uno de esos días en que me encanta ir a trabajar! Llego a casa a las siete y media de la tarde y se han ido todos con el pa...